Periodo Independiente

La Revolución de la Independencia ocurrió en la madrugada del 15 de mayo de 1811, culminando una conspiración liderada por Pedro Juan Caballero. El destituído gobernador español Bernardo de Velasco integró sin embargo la primera junta provisional, junto al capitán Juan Valeriano Zeballos y el doctor José Gaspar de Francia.

La dictadura del Dr. José Gaspar de  Francia se inició como resultado del Congreso del 3 de octubre de 1814, que lo nombró como Dictador Supremo de la República. El largo y rígido gobierno de Francia significó por una parte la férrea defensa de la independencia paraguaya, pero asimismo el encierro del país, que el dictador consideró necesario para cumplir los objetivos que se había propuesto.

Francia se enfrentó con firmeza a las pretensiones anexionistas que se gestaban entre España y Buenos Aires, y en 1816, ante la posibilidad de una invasión desde la capital porteña, convocó al Congreso, donde sus partidarios consiguieron la declaración de la Dictadura Perpetua.

La resistencia al estilo de gobierno de Francia, que venía desde la primera etapa, cristalizó finalmente en una conspiración comandada por Fulgencio Yegros, duramente descabezada luego por el Dictador, con el fusilamiento de sus principales figuras, en 1821.

Francia murió el 20 de setiembre de 1840, culminando uno de los periodos  más polémicos de la historia paraguaya.

La inserción de Don Carlos Antonio López en la vida política del país se inició a la muerte del dictador Francia, cuando fue designado consejero y secretario de Mariano Roque Alonso, durante el gobierno de la Comandancia de Armas. Posteriormente, en 1841 es nombrado Cónsul del Paraguay, y en 1844, el Congreso le otorga poderes de Presidente de la República, por diez años.

Don Carlos Antonio López continuó, aunque con un estilo diferente, la defensa de la independencia paraguaya, amenazada especialmente por la pretensión del argentino Juan Manuel de Rosas de crear la confederación de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Entre los acciones de progreso del gobierno de López hay que destacar la creación del primer periódico nacional, El Paraguayo Independiente, de la Flota Mercante y del Ferrocarril; la puesta en marcha de la fundición de Ybycuí, y la contratación de importantes técnicos europeos que aportaron su conocimiento y su trabajo para la modernización de la capital y del país. La educación y la cultura fueron otros campos muy favorecidos por iniciativas de Don Carlos, quien cumplió un segundo y un tercer periodos de gobierno, hasta su muerte, en 1862.