Literatura en castellano

La literatura paraguaya en castellano tuvo su primera etapa de afirmación en las primeras décadas del siglo XX, época en que aparecieron los escritores Natalicio González, Manuel Domínguez, Manuel Gondra y Rafael Barret -este último de origen español-, que cultivaron preferentemente el ensayo, y los poetas y prosistas que se identificaron con el modernismo y militaron en las revistas Crónica y Juventud, como Manuel Ortiz Guerrero, Eloy Fariña Núñez y Guillermo Molinas Rolón.

A este grupo siguió la brillante generación del 40, muchos de cuyos integrantes se reunían en el cenáculo denominado Vy’a Raity. A esta promoción perteneció Josefina Plá, escritora y artista española llegada al país en 1926 que adoptó al Paraguay como su segunda patria y legó a este país una obra sin parangones que abarcó todos los géneros literarios, con más de 100 títulos.

También integró esta generación Augusto Roa Bastos, el primer escritor paraguayo que alcanzó el mayor galardón literario hispánico, en 1989: el Premio Cervantes de Literatura. Roa Bastos es considerado uno de los precursores más importantes del movimiento del “Boom” que dio a la literatura latinoamericana sus más destacadas figuras.

Otros destacados escritores de este grupo fueron los poetas Hérib Campos Cervera, Elvio Romero y Oscar Ferreiro, y los narradores Gabriel Casaccia y Juan Bautista Rivarola Matto.

La generación siguiente, correspondiente al 50, no fue menos importante y dio al Paraguay algunos de sus mejores poetas. Surgida de la Academia Universitaria liderada por el sacerdote y docente español César Alonso de las Heras, la misma cobijó a figuras importantes como Rubén Bareiro Saguier, José Luis Appleyard, Ramiro Domínguez, Carlos Villagra Marsal y José María Gómez Sanjurjo.

Dentro de los grupos mencionados surgió la literatura paraguaya del exilio, cuyos más destacados representantes fueron los mencionados Augusto Roa Bastos, Rubén Bareiro Saguier y Elvio Romero, quienes sufrieron el destierro por su posición contraria a la dictadura de Stroessner.

La generación del 60 aportó otras figuras destacadas como las de los poetas Jacobo Rauskin, Esteban Cabañas, Víctor Casartelli y Gladys Carmagnola y los narradores Osvaldo González Real, Renée Ferrer y Raquel Saguier.

Entre los escritores surgidos en las últimas décadas que han venido alcanzando reconocimiento se pueden citar a los narradores Helio Vera, Sara Karlik y Guido Rodríguez Alcalá y algunas figuras que integraron el Taller de Poesía Manuel Ortiz Guerrero, como Mario Casartelli, Amanda Pedrozo, Ricardo de la Vega y Delfina Acosta.